
Karierel perdió su diario hace ya mucho tiempo. Había estado muy triste por ello, había sido un regalo muy especial de cumpleaños.
Mucha fue mi alegría el día que lo descubrí oculto tras algunos paquetes de ropa de invierno. Tantas cosas pasaron que no pude escribir; pero espero seguir escribiendo ahora que esta de vuelta conmigo.
Me trajo buenos recuerdos el leer lo que había escrito antes. Quizás algun día, si tengo un pequeño lea interesado también las cosas que su padre escribió en este diario.